¿Que pasa cuando nos sentimos defraudados por aquellas personas por las cuales hubiésemos dado la vida en otros tiempos? ¿Por qué el cuerpo reacciona casi violentamente sin poder siquiera manejarlo? Todo se moviliza, todo en nuestro interior. Y sin embargo las consecuencias y reproches son contra uno mismo, porque aún defraudados, no podemos reaccionar ante quienes amamos.
¿Entonces cómo llegamos al equilibrio de aceptar a este nuevo ser, que nada tiene que ver con el anterior, y seguir queriéndolo sin rencores? ¿Como hacemos para disfrutar de lo que hoy es, sin pensar y anhelar lo que fue en el pasado?
Es un proceso de adaptación y aceptación tan complejo, pero tan necesario. Aceptar al otro tal como es hoy, ver las cosas malas con señales de aprendizaje, respectar sus nuevas decisiones… Lo que me cuestiono es como hacer esto cuando en realidad lo involucran a uno. Cuando los sentimientos y creencias básicas de nuestro ser están involucrados, se ven afectados y lastimados por esta nueva presencia.
Seguramente estas respuestas las encuentre más adelante, siguiendo este camino, dejando que algunos dolores sanen…y buscando señales que me ayuden a asimilarlo. La respuesta que busco es saber si esta bien lograr aceptar a alguien, pero a su vez quererlo lejos de nuestra vida, dejarlo ir con sus nuevas ideas y pensamientos a un lugar donde ya no pueda lastimarnos. ¿Esto es una manera de aceptar o simplemente es evadir la situación?
En primera medida, voy a poner mis energías en las personas por las que hoy sí seguiría dando mi vida, mientras todo pasa, mientras todo se desvanece… para poder ver la situación más clara y poco a poco... aceptar que es así y que seguramente esta vida tan sabia puso esta prueba en mi camino porque algo debo aprender… Así será entonces... saldré de alguna manera aprendiendo de todo esto que hoy me pesa al caminar…
A ti te digo que siempre voy a quererte por lo que fuiste, esos recuerdos me seguirán haciendo inmensamente feliz... por hoy… decido alejarte de mi lado, soltarte la mano para que sigas con tus decisiones. Se que esto no te afecta en lo absoluto, y quizá eso sea lo que más me cuesta aceptar y me duele... Que ya no soy parte de tu vida, me dejaste ir hace un tiempo largo…

No hay comentarios:
Publicar un comentario